Los nuevos caprichos de los millonarios: ¿Por qué prefieren invertir en lugar de gastar en lujo?

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Los nuevos caprichos de los millonarios: ¿Por qué prefieren invertir en lugar de gastar en lujo?

¿Por qué los millonarios del mundo ya no eligen gastar su plata en casas, relojes ni autos lujosos?

LA PUBLICACIÓN SEÑALA QUE, TRAS UNA DÉCADA DE FUERTES INCREMENTOS, MUCHOS ACTIVOS ASOCIADOS A LA OPULENCIA HAN PERDIDO VALOR EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

* 1 de febrero de 2026
* 00:09

LOS ULTRARRICOS DEL MUNDO ESTÁN DESPLAZANDO SU GASTO HACIA EXPERIENCIAS ÚNICAS Y DIFÍCILES DE REPLICAR.

Durante años, una botella de Château d’Yquem, un reloj suizo de alta gama o una mansión en una gran capital financiera fueron símbolos indiscutibles de estatus. Sin embargo, ese patrón empieza a cambiar. De acuerdo con un análisis publicado por ‘The Economist’, los ultrarricos del mundo están cambiando su enfoque de gasto desde los bienes materiales hacia experiencias únicas y difíciles de replicar, una transformación que ya se refleja en los precios y en los mercados de lujo.

LA PUBLICACIÓN SEÑALA QUE, TRAS UNA DÉCADA DE FUERTES INCREMENTOS, MUCHOS ACTIVOS ASOCIADOS A LA OPULENCIA HAN PERDIDO VALOR EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

Según datos citados por ‘The Economist’, una botella del prestigioso Château d’Yquem 2010 llegó a venderse en 2023 un 60% más cara que a mediados de la década de 2010. Sin embargo, desde su punto máximo en 2023, un índice de inversión de lujo ha caído alrededor de un 6%. Los precios de los grandes vinos de Burdeos, como Lafite Rothschild y Margaux, han bajado cerca de un 20%.

NO ES FALTA DE DINERO, SINO UN CAMBIO DE PREFERENCIAS.

El análisis descarta que esta caída se deba a dificultades financieras entre los más ricos. Según Forbes, el número de multimillonarios en el mundo supera los 3000, frente a los 2800 del año anterior. Además, el gasto de los hogares con mayores ingresos sigue creciendo. Mark Zandi, de Moody’s Analytics, señala que el 3,3% más rico de los estadounidenses ha incrementado de forma notable su consumo desde 2022.

Para explicar la paradoja, ‘The Economist’ recurre a las ideas del economista Thorstein Veblen, quien sostenía que el lujo depende de la escasez y la rivalidad. Hoy en día, hay múltiples productores de vinos de alta calidad, diamantes cultivados en laboratorio y mercados secundarios que permiten adquirir prendas de marcas exclusivas. Esta situación reduce la capacidad de los bienes materiales para señalar estatus.

LOS ULTRARRICOS ESTÁN ORIENTANDO SU GASTO HACIA SERVICIOS EXCLUSIVOS.

Frente a ese escenario, los ultrarricos están dirigiendo su gasto hacia servicios exclusivos, experiencias de reconocimiento global, como asistir al Super Bowl, cenar en restaurantes con tres estrellas Michelin o alojarse en hoteles emblemáticos. Este índice ha aumentado alrededor de un 90% desde 2019 y continúa al alza incluso después de 2023.

La lógica es similar a la planteada por Veblen: estas experiencias son inherentemente limitadas. Un ejemplo es el hotel Le Bristol, en París, que tiene menos de 200 habitaciones, generando una fuerte competencia internacional por alojarse allí.

CONCLUSIÓN:

Los ultrarricos están redefiniendo el concepto de lujo, alejándose de los bienes materiales y centrándose en experiencias únicas que ofrecen un estatus difícil de replicar. En este nuevo mundo, el verdadero lujo se encuentra en lo exclusivo y lo efímero.

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